| RAMÓN CHURRUCA "EL DEMONIO DE NEGRURI" |
Ramón Churruca nace en Bilbao en 1964. Pertenece a una importante familia de Las Arenas. Desde pequeño muestra interés por el cómic, el cine y la pornografía. Estudia en el colegio agustino Padre Andrés de Urdaneta, del que guarda un grato recuerdo: “Era un campo de concentración. Existía la cultura del fútbol: si no jugabas, eras marica o raro”. Influido por la obra de Doug Hall, viaja con 20 años a Estados Unidos para estudiar cine experimental en el Art Institute de San Francisco donde se licenció en performance/video. Su estancia en la ciudad le supuso una apertura total de mente. No obstante, Ramón descubrió que los sistemas de castas sociales se reproducen en el mundo del arte. “Esos mundos supuestamente liberales son muy cerrados”. Esta idea será una constante en su obra. A su regreso de California, en 1989 actúa bajo el pseudónimo de Ramón Quantalagusta en la bilbaína Safi Galeri de la calle Las Cortes. Allí se hicieron las primeras performances del Botxo en las que participaban artistas como Bada, Alberto Safi o Álex de la Iglesia. En esta galería Churruca habló por primera vez del nacimiento del nuevo vasco: el Tecnoaldeano Urbano, “el iluminado mesiánico que está reflejado en Ibarretxe, en aquellos que quieren construir un gigantesco bidegorri euskaldun donde puedan ir encauzados hacia sus paranoias”. Para Ramón la performance “es una supuesta locura. Tiene mucho trabajo mental y de escritura. Me doy una serie de pautas que en directo voy cambiando según vea lo que está sucediendo”. Busca en el público la inmediatez, la conexión y el subidón. Después de Tecnoaldeano Urbano, Churruca ha sido Olentzero Farlopero, Siamés Separatista y, actualmente, actúa como Negruri bajo una máscara de anciano: “Muchas veces los tópicos son realidad. Me manejo por el lenguaje de los tópicos. De ahí viene lo de Negruri. Es el demonio. Cómo la Euskal Herria del PNV ve a la antigua sociedad de Neguri. Soy yo con cien años. Tiene que ver con el funcionamiento del sistema de castas sociales en Bilbao y en el mundo del arte. Para que unos triunfen otros tienen que fracasar”. El cine es una de sus grandes pasiones y se considera “muy buen espectador” aunque se cree la ficción de los demás pero no la suya. Ha realizado varios cortometrajes y ha actuado en una docena de películas, siempre en colaboraciones especiales. Álex de la Iglesia contó con él para “El día de la bestia”, “Muertos de risa” y “Crimen Ferpecto”. A pesar de ello, Churruca asegura que funciona mejor como performer. La aparente tranquilidad y timidez de Ramón se convierten, cuando entra en acción, en hiperactividad, locura y destrucción. En sus actuaciones tiene tendencia a desnudarse, a la provocación, a criticar a todo el mundo. Sus críticas van dirigidas fundamentalmente a la sociedad, a los nacionalismos, al público e incluso a sí mismo. Se ríe de todo y de todos pero no se considera un loco: “Creen que eres un demente porque haces cosas que se salen de su supuesta normalidad”. Juan Dopico [2005 | fuente: smegma.es] OBRAS
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